Les nostres recomanacions i propostes

Ressenya
Felipe Polleri
La inocencia
Per Luis de Dios
17.6.2017

El desencadenante de todos los problemas de Rodolfo –así se llama el narrador– y de sus hermanas fue la propia unión de sus padres, un casamiento exclusivamente de apellidos ilustres. Dos personas que nada tenían en común y que transmitieron a sus hijos su desinterés y apatía por la vida. Su madre vivía en una burbuja, alejada de lo que realmente ocurría a su alrededor, encerrada en una Disneylandia donde todo era felicidad y buenas intenciones. A su padre lo define como un completo inútil y un completo imbécil, absorto en su propio mundo de ostentación.
Además, su infancia transcurrió en «un blanco edificio negro» de Pocitos, un barrio residencial de la ciudad de Montevideo que marcará profundamente su vida; para él, ese edificio se identificaba con el mundo. Allí se le inculcaba una educación y unos valores que no podían ser transgredidos. Su único refugio eran las lecturas, en su cuarto, de las obras de Dickens, especialmente de Oliver Twist, porque le consideraba un huérfano como él. Apenas si salía de su barrio, y la ciudad de Montevideo era prácticamente desconocida para su familia. La tranquilidad provinciana de ese ambiente de propietarios de clase media solo era parcialmente trastocada por los «grasas»; la gentuza de las clases inferiores. Precisamente, estas personas eran el referente de Rodolfo porque, a diferencia de los propietarios de los barrios residenciales, los«grasas» viven y disfrutan de la vida. Eran su único estímulo en la campana de cristal donde transcurrió su infancia; un mundo donde «lo que los malos se olvidan de romper, lo destruyen los tontos».