Simpatía por el baterista. Por qué importa Charles Watts

Simpatía por el baterista. Por qué importa Charles Watts
No se ha tomado aún suficiente conciencia de la importancia del trabajo de Charlie Watts como baterista y sostén de los Rolling Stones, verbigracia, su verdadero motor —aportación de cuya instrumental importancia siempre se hizo eco y reverencialmente subrayó el propio Keith Richards: «sin Charlie no habrían existido los Stones»—. Y no le falta razón. Hay creadores póstumos, músicos cuya obra solo revela su significado décadas después de haber poblado los surcos de incontables grabaciones.
He aquí la tardía reivindicación —con nocturnidad e idolatría; no en vano, este libro nace de una inquebrantable y muy docta devoción, y al más puro estilo gonzo— del acaso más incomprendido baterista de la historia del rock. Semblanza cuya lectura agradó sobremanera a un Charlie Watts —reacio, por principios, al vertido de elogios sobre su persona— pocos meses antes de dejar este mundo. No alcanza a ocultar el autor, en ningún momento, su incondicional adhesión al arcano arte de este simpar baterista, y nos invita, por medio de una accesible y cabal reflexión, a comprender la —nunca suficientemente bien ponderada— razón por la cual «la banda de rock ‘n’ roll más grande de la historia» necesitaba hacerse con los servicios «del mejor baterista de rock ‘n’ roll».