Les nostres recomanacions i propostes

Ressenya
Julio Pérez Manzanares
Mirar con un ojo cerrado
Per Raquel Ungo
8.2.2019

Sin embargo, ¿qué pasa cuando el arte lograr subvertir esta relación?, ¿cuando la Olympia de Manet mira directamente a los ojos del espectador o cuando el espacio desaparece en Las señoritas de Avignon? El diálogo entre arte y espectador se rompe. La seguridad de lo conocido se desvanece y aparece el conflicto. El espectador es expulsado de su zona de confort y de repente se siente inseguro, se tambalea, enloquece. La vida escapa al paisaje representado.
En este sentido, parece pertinente hablar de la mirada de un solo ojo. Un ojo vuelto hacia dentro, desconfiado incluso del que queda abierto, que sea capaz de lanzar una mirada limpia, desprovista de toda subjetividad, que nos permita mirar de manera nueva lo siempre visto para dejar de ver en esas imágenes lo cotidiano. Que nos haga repensar, en definitiva, lo que ya creíamos saber. Esto resume como nada la historia del arte: abrir caminos donde poco antes había sido imposible ni siquiera imaginarlos.