El infierno verde

El infierno verde
Crónica de un viaje en 1929 por las selvas de Bolivia
Un viaje por las selvas del Chaco boliviano, conocido por el Infierno Verde. Un fotógrafo de Shackleton, un consul boliviano, y un aventurero ruso.
En el año 1929 un joven cónsul boliviano en Londres, Mamerto Urriolagoitia es comisionado por su gobierno para explorar una parte de la región de El Chaco boliviano. A esa aventura invita a sus amigos ingleses J. C. Mason, cineasta que había viajado al Ártico en dos ocasiones, con la misión de tomar imágenes de la aventura, y Daniel Duguid, que sería el encargado de escribir la crónica del viaje. Tras cruzar el Atlántico arriban a una lluviosa Buenos Aires, y de allí por tren viajan a Rosario, desde donde remontan en un vapor el río Paraná hasta Asunción (Paraguay) y de allí se dirigen bordeando el Matto Grosso brasileño a la región de El Chaco, llamada también El Infierno Verde. Siguen en su viaje las huellas del explorador español Ñuflo de Chávez y, como él, pasan aventuras y penalidades. Allí, tras un encuentro fortuito, se unirá como guía a la expedición un cazador lituano llamado Alejandro Siemel (Tiger Man), el cual llegaría a ser muy conocido en el continente americano.
Un viaje por las selvas del Chaco boliviano, conocido por el Infierno Verde. Un fotógrafo de Shackleton, un consul boliviano, y un aventurero ruso.
En el año 1929 un joven cónsul boliviano en Londres, Mamerto Urriolagoitia es comisionado por su gobierno para explorar una parte de la región de El Chaco boliviano. A esa aventura invita a sus amigos ingleses J. C. Mason, cineasta que había viajado al Ártico en dos ocasiones, con la misión de tomar imágenes de la aventura, y Daniel Duguid, que sería el encargado de escribir la crónica del viaje. Tras cruzar el Atlántico arriban a una lluviosa Buenos Aires, y de allí por tren viajan a Rosario, desde donde remontan en un vapor el río Paraná hasta Asunción (Paraguay) y de allí se dirigen bordeando el Matto Grosso brasileño a la región de El Chaco, llamada también El Infierno Verde. Siguen en su viaje las huellas del explorador español Ñuflo de Chávez y, como él, pasan aventuras y penalidades. Allí, tras un encuentro fortuito, se unirá como guía a la expedición un cazador lituano llamado Alejandro Siemel (Tiger Man), el cual llegaría a ser muy conocido en el continente americano.